
Certificar la sostenibilidad, por qué las ecoetiquetas ganan terreno en el proyecto arquitectónico
En un contexto donde la sostenibilidad ha pasado de ser un valor añadido a un requisito legal y estratégico, las certificaciones ambientales se han convertido en herramientas clave para la práctica arquitectónica contemporánea. Para dar más información a los profesionales sobre la relación entre materiales de construcción y el uso de recursos, su impacto ambiental y en la salud de las personas, la arquitecta Julia Chabrera impartirá una Sesión Sert al respecto el próximo 2 de febrero.
Tanto las ecoetiquetas de productos como los sistemas de gestión ambiental permiten evaluar, comparar y comunicar de manera objetiva el desempeño ambiental de materiales, procesos y organizaciones a lo largo de todo su ciclo de vida.
Para los arquitectos, comprender qué significan estas certificaciones no solo facilita la toma de decisiones informadas durante las fases de diseño y especificación, sino que también mejora la calidad ambiental de los proyectos y refuerza su cumplimiento normativo, en concreto, de la Ley 9/2017 de contratos del sector público.
«Tradicionalmente, el comportamiento ambiental de los productos no ha sido uno de los valores más demandados por parte de los profesionales de la arquitectura ni los propios consumidores a la hora de ejecutar la opción de compra sobre un determinado producto de construcción», plantea la arquitecta Julia Chabrera.
Esto, sin embargo, está cambiando, y tanto a nivel normativo, como social y del propio sector, se exige un mayor cumplimiento con medidas que apoyen la sostenibilidad. La arquitecta, con más de 15 años de trayectoria en la consultoría estratégica en el ámbito de la sostenibilidad y eficiencia energética, compartirá, el 2 de febrero, sus conocimientos en la Sesión Sert: Conceptos básicos de etiquetado ambiental de productos de construcción.

La arquitecta Julia Chabrera impartirá el 2 de febrero, en formato online, la Sesión Sert «Conceptos básicos de etiquetado ambiental de productos de construcción» (Escola Sert).
La arquitecta Julia Chabrera, con más de 15 años de trayectoria en la consultoría estratégica en el ámbito de la sostenibilidad y eficiencia energética, compartirá, el 2 de febrero, sus conocimientos en la Sesión Sert «Conceptos básicos de etiquetado ambiental de productos de construcción».
Clasificación y tipos de etiquetas ambientales
Chabrera explica que, habitualmente, son los aspectos estéticos, económicos y técnicos como la resistencia física, sus características térmicas o comportamiento frente al fuego los principales atributos que determinan la elección de un material o producto para un proyecto.
Sin embargo, «en los últimos años se han desarrollado diferentes mecanismos cuyo objetivo es proporcionar información sobre el comportamiento ambiental de los productos y servicios», contextualiza, que se clasifican en Ecoetiquetas tipo I, II y III.
Los aspectos que se tienen en cuenta para definir cada sistema de etiquetado son los siguientes:
- Alcance: indica si el sistema de etiquetado y la información que proporciona hace referencia a:
- características medioambientales particulares del producto.
- la actividad desarrollada por la empresa que lo fabrica.
- Marcado: si el sistema está regulado por alguna normativa vigente o si el marcado tiene carácter voluntario.
- Aporta información ambiental: si el símbolo o logotipo aporta información, o no, sobre un mejor comportamiento ambiental de producto, servicio, empresa.
- Alcance de la información: en aquellos casos en los que se aporta información sobre el comportamiento ambiental, esta podrá hacer referencia a una o alguna fase del ciclo de vida del producto o servicio o bien al ciclo de vida completo del mismo.
- Modo de validación: si el sistema y la concesión del certificado está validado y verificado por una tercera entidad, o si bien forma parte de una autodeclaración que realiza la empresa sin control externo.
Para ser clasificadas como tales, los criterios varían. «Los atributos de algunos productos están relacionados con la mejora en un solo vector ambiental, por ejemplo, el ahorro de agua o la emisión de compuestos orgánicos volátiles, mientras que otros incluyen un análisis de impacto para todo su ciclo de vida respecto a diferentes vectores como la huella de carbono o el uso de energía», especifica la arquitecta.

«Los atributos de algunos productos están relacionados con la mejora en un solo vector ambiental, por ejemplo, el ahorro de agua o la emisión de compuestos orgánicos volátiles, mientras que otros incluyen un análisis de impacto para todo su ciclo de vida respecto a diferentes vectores como la huella de carbono o el uso de energía», explica la arquitecta Julia Chabrera.
«Los atributos de algunos productos están relacionados con la mejora en un solo vector ambiental, mientras que otros incluyen un análisis de impacto para todo su ciclo de vida respecto a diferentes vectores como la huella de carbono o el uso de energía».
Aspectos del etiquetado ambiental que podrían mejorarse
La experta en sostenibilidad y eficiencia energética cree que existe margen de mejora, ya que la gran variedad de etiquetas y certificaciones existentes no siempre garantiza que haya una información efectiva, basadas en datos concretos y un compromiso genuino y ético con la sostenibilidad.
«La sostenibilidad es un concepto complejo y que en muchos casos se puede prestar a inducir a error o presentar falsedades, de manera intencionada o no», opina Chabrera.
Y comparte los resultados de la encuesta de la OCU sobre etiquetas medioambientales, que concluyó que los consumidores consideran útil que los productos ofrezcan información medioambiental y una amplia mayoría prefieren un producto con una etiqueta medioambiental.
«Sin embargo, 8 de cada 10 usuarios piensa que la información no es clara y que además existen prácticas comerciales engañosas, o greenwashing, que añaden una mayor complejidad a la toma de decisiones», apunta la arquitecta.
Por eso, señala, la Unión Europea está lanzando nuevas directivas y reglamentos. Por ejemplo, la Directiva sobre el blanqueo ecológico o el Nuevo Reglamento de Productos de Construcción (CPR), con el objetivo de empoderar a las personas consumidoras en el contexto de transición ecológica, proporcionándoles más protección contra prácticas comerciales desleales y una mayor información clara, pertinente y fiable mediante directrices estandarizadas para todo el mercado europeo.
La evaluación de los productos y concesión de estas etiquetas depende del tipo de ecoetiqueta, ya que los productos pueden estar verificados por tercera parte o no, o pueden ser certificaciones desarrolladas por los propios fabricantes como autodeclaraciones.
En el caso de las empresas, Chabrera explica que tienen la posibilidad de elegir su nivel de transparencia, «pero lo sí que es seguro que cualquier información que decidan comunicar sobre sus productos deberá ser verificable por una tercera parte en el caso de que las autoridades competentes soliciten una auditoria», añade.

Las certificaciones ambientales, ecoetiquetas y sistemas de gestión ambiental proporcionan información sobre el comportamiento ambiental y sobre la salud de las personas de los productos y de las empresas, criterios valorados por las certificaciones de sostenibilidad como LEED, BREEAM, VERDE o WELL.
«8 de cada 10 usuarios piensa que la información no es clara y que además existen prácticas comerciales engañosas, o 'greenwashing', que añaden una mayor complejidad a la toma de decisiones».
¿Son determinantes las etiquetas ambientales en la contratación pública, concursos y licitaciones?
Las certificaciones ambientales, ecoetiquetas y sistemas de gestión ambiental proporcionan información sobre el comportamiento ambiental y sobre la salud de las personas de los productos y de las empresas, criterios valorados por las certificaciones de sostenibilidad como LEED, BREEAM, VERDE o WELL.
«Conocerlas nos ayuda a poderlas incorporar en las compras y contrataciones de proyectos de edificación y a cumplir con la Ley 9/2017 de contratos del sector público. En el ámbito privado se utilizan, principalmente, en proyectos que tienen como objetivo lograr alguna de las diferentes certificaciones de sostenibilidad de edificios mencionadas anteriormente», aclara.
Aunque cada vez más la sociedad y la propia legislación valoran el desempeño ecológico de los productos de construcción, la sesión que impartirá Julia Chabrera buscará aclarar información y dudas frecuentes entre los arquitectos, ya que el objetivo final de las etiquetas ambientales es proporcionar una necesaria transparencia que aumente la confianza y facilite la toma de decisiones informadas.
«Esto beneficia a consumidores y profesionales y promueve la innovación hacia una construcción más sostenible que asegure la salud de los ocupantes y el cumplimiento de las normativas futuras», concluye la arquitecta.
Inscríbete a la Sesión Sert sobre conceptos básicos de etiquetado ambiental de productos de construcción.
Sesión online, lunes 2 de febrero, de 17h a 19h.
Sesión Sert gratuita y exclusiva para colegiados.