
El entorno exige a los estudios de arquitectura algo más que excelencia formal: estructura, estrategia y propósito (Freepik).
El nuevo paradigma de los estudios de arquitectura: creatividad, gestión y propósito como ventaja competitiva
¿Qué está cambiando en la gestión de los estudios de arquitectura? Hasta ahora habían sido como talleres de autor, pero ahora el entorno exige algo más: estructura, estrategia y, sobre todo, propósito. Elena Orteu, socia directora de Search & Drive y experta en formaciones sobre metodología Agile, nos describe este nuevo panorama para el sector.
Durante décadas, el modelo arquetípico de estudio de arquitectura era una estructura pequeña, organizada en torno a la figura del arquitecto como creador individual, donde la excelencia formal ocupaba el centro y la gestión empresarial quedaba relegada a un segundo plano (o directamente ignorada).
Ahora está surgiendo un nuevo paradigma que vale la pena conocer de la mano de Elena Orteu, socia directora de Search & Drive, docente de Escola Sert en formaciones sobre metodología Agile y con más de 20 años de experiencia asesorando a estudios de arquitectura.
Para ella, en estos últimos años «hemos sido testigos de algo apasionante: la emergencia de nuevos paradigmas que no solo están cambiando la manera de gestionar, sino también la forma de entender la arquitectura y su impacto en la sociedad y el medioambiente».
Para analizar ese impacto, Orteu moderó una mesa redonda en la reciente edición de Rebuild con el título Las empresas de arquitectura: El nuevo paradigma del sector, donde el consenso entre los ponentes del encuentro fue que «el sector está transitando del taller al autor hacia empresas con propósito, con estructura y con valor».
Lo que hasta hace poco era excepción empieza a convertirse en referencia.
«La innovación que transforma un negocio es la capacidad de escalar la creatividad y convertirla en soluciones sistemáticas que respondan a necesidades reales de los clientes»

Sin estructura que la sostenga, la creatividad no escala ni genera ventaja competitiva (Freepik).
El diagnóstico: creatividad sin gestión no escala
¿Cuál sería uno de los frenos más persistentes del sector, según Orteu? Confundir creatividad con innovación.
La creatividad es consustancial a la práctica arquitectónica. Pero según la experta, la innovación que transforma un negocio es otra cosa: «es la capacidad de escalar esa creatividad, de convertirla en soluciones sistemáticas que respondan a necesidades reales de los clientes. Sin esa distinción, los estudios siguen reinventándose en cada encargo sin acumular ventaja competitiva».
Como es habitual, ponderar es la solución. «La clave es equilibrar la vertiente artística con la gestión del estudio de arquitectura, no se ha de renunciar a una por la otra si no encontrar la manera de que convivan», explica la socia directora de Search & Drive.
Un punto muy positivo es que el cambio se ha comenzado a aplicar. «Hoy esta manera de actuar ha empezado a calar en un grupo significativo de estudios de arquitectura y, lo más importante, hemos podido comprobar que la nueva gestión en los estudios de arquitectura es una palanca para ser referentes de éxito», sostiene.
«El sector está transitando del taller de autor hacia empresas con propósito, con estructura y con valor»

Elena Orteu moderó la mesa redonda «Las empresas de arquitectura: El nuevo paradigma del sector» en REBUILD 2026, con Juan Núñez (TDB Architects), Carmen Gil (sAtt Triple Balance), Francesc Buxeda (BXD Arquitectura) y Cristina Mora (08023 Architects) (REBUILD).
REBUILD 2026: termómetro vivo de la transformación
Junto a Orteu, en la mesa redonda de REBUILD 2026 participaron cuatro estudios que encarnan, cada uno a su manera, la diversidad de formas en que el nuevo paradigma puede materializarse, y con los siguientes representantes:
- Carmen Gil, directora de diseño en sAtt Triple Balance, quien habló de una nueva manera de proyectar: integradora, consciente y comprometida. «Para su equipo, cada proyecto es una oportunidad de mejorar el mundo», remarcó la docente de Sert durante la presentación.
- Juan Núñez, socio de TDB Architects desde 2021, aportó una mirada que conecta la arquitectura con el mundo empresarial. De él, Orteu destacó que «su trayectoria le permite entender el proyecto en toda su complejidad».
- Cristina Mora, cofundadora de 08023 Architects, un estudio que se caracteriza por la vertiente humana que da a la arquitectura. «Su trabajo nos recuerda que no se trata solo de construir, sino de emocionar y mejorar la vida de las personas», apuntó Orteu.
- Francesc Buxeda, fundador de bxd Arquitectura, su arquitectura se basa en valores como el contexto, la materialidad, la universalidad o la sistematización. Orteu añadió que «busca la atemporalidad y presta una especial atención a la resolución constructiva».
La acogida de la mesa redonda en REBUILD 2026 fue muy buena, tal y como se desprende de las palabras de Orteu: «la reacción de los asistentes en la presentación y sus posteriores comentarios son el termómetro vivo de la transformación». La docente de Escola Sert concluye en su valoración del evento que «siempre me sorprende comprobar cómo cada vez más existen estudios que comparten esa manera de actuar y esta vez no fue diferente».
«La clave es equilibrar la vertiente artística con la gestión del estudio: no se ha de renunciar a una por la otra, sino encontrar la manera de que convivan»

La gestión del estudio, una asignatura cada vez más presente en la práctica arquitectónica contemporánea (Freepik).
Tres ingredientes para la transformación de un despacho de arquitectura
En el repaso que hace Elena Orteu, también se centra en el perfil de empresa que domina en el sector: «existen tantos perfiles como estudios de arquitectura». Para la consultora, es clave construir esta identidad propia a partir de «observar cómo evoluciona la sociedad y su entorno, y aplicar nuestras ventajas competitivas para ofrecer soluciones a las necesidades de nuestros clientes desde la arquitectura». En conclusión, como primer ingrediente, considera básico tener una dirección estratégica para el estudio de arquitectura.
Aquí también las prisas son malas consejeras. Cuando a Orteu se le pregunta qué barreras suelen aparecer cuando un estudio intenta implementar estas nuevas metodología, la experta resalta que «estamos en un momento en el que todo lo queremos para ya y esta situación nos va a la contra a la hora de implementar nuevas metodologías Agile». También remarca la importancia de tener claro el marco temporal con el que se va a trabajar: «debemos distinguir entre el día a día y la planificación a medio y largo plazo: ambas se tienen que trabajar, pero sin mezclarlas».
Un segundo ingrediente podría ser contar con una propuesta de valor diferencial. La pregunta que todo estudio debería ser capaz de responder con claridad es: ¿qué valor se aporta al cliente, a la sociedad, al equipo propio y al medioambiente? Y, como apunta Orteu, se debe «escoger un equipo que tenga unos valores que coincidan con la empresa».
A partir de este planteamiento, y vinculado con la dirección estratégica, se pueden tomar las decisiones claves: desde qué proyectos se aceptan hasta qué perfil de personas se incorpora al equipo. La transformación de un estudio no se puede hacer desde arriba hacia abajo ni en solitario.
La receta para el éxito se completa con un tercer ingrediente: la comunicación y la delegación. Una asignatura pendiente en el panorama actual, según Orteu, pero que «al final los dos elementos tienen que ver con las personas de nuestro equipo; implicarlas en la transformación haciéndolas partícipes del cambio es esencial y sólo se conseguirá con la confianza que lleva a la delegación, eso sí, se han de establecer controles y elementos de seguimiento».
«La metodología Agile te permite alinear a todo tu equipo en un mismo propósito y da capacidad de adaptación inmediata frente a los cambios del entorno»

Creatividad y gestión ya no son opuestos: los estudios que combinan ambas dimensiones ganan en competitividad y propósito (Freepik).
El horizonte: crecer, concentrarse y recuperar el prestigio
Orteu también destaca por sus conocimientos sobre metodología Agile. Según la docente de Sert, esta manera de trabajar «te permite alinear a todo tu equipo en un mismo propósito, lo que redunda en eficacia y eficiencia, y, además, da capacidad de adaptación inmediata frente a los cambios del entorno».
La clave no es aplicar la metodología Agile como un conjunto de herramientas, sino entenderla como una cultura organizativa que convierte la incertidumbre en una variable gestionable en lugar de una amenaza permanente. Para estudios que operan en mercados cada vez más volátiles, con cambios normativos frecuentes, clientes con expectativas en evolución y un contexto económico inestable, esa capacidad es vital para la supervivencia empresarial.
El taller de autor no desaparece, solo debe transformarse para afrontar con éxito las nuevas realidades de la arquitectura. En el siglo XXI, la disciplina necesita estudios que sean capaces de ser profundamente creativos y sólidamente gestionados.
Esa combinación no es una contradicción: es exactamente la oportunidad que el sector tiene ante sí.
Comparte tu comentario y participa en la conversación
Noticias relacionadas